miércoles, 9 de enero de 2008

EMMANUEL


Por:Juan Cendales

Nadie se podía imaginar que Emmanuel no estuviera con Clara allá en lo inhóspito de la selva y que fuera la única razón para que ella pudiera mantener la esperanza y los deseos de vivir. La manía de pasarnos películas imaginarias nos llevaron a ver a la cautiva madre preparando al niño para los días que inminentemente vendrían.Un extraño aparato del que quizás pudiera tener alguna referencia por los sobrevuelos y los bombardeos del Plan Colombia, dormir en una cama con colchón, ver los edificios, los carros, gente vestida de colores diferentes al cotidiano verde y, además, una abuela. Pensamos que la entrega era el 24 de diciembre y que sería un inmenso gesto de ternura navideña.Luego pensamos que si lo era el 28 sería un homenaje a los niños que inocentemente han sido víctimas de los déspotas y los tiranos. Y finalmente aceptamos que el mismo día treinta y uno sería extraordinario y un especial motivo para recibir con optimismo el nuevo año.Pero nadie podía imaginarse que desde hacía tres años Emmanuel había empezado a recorrer un extraño camino a la libertad y que paradójicamente el estar libre se convertiría en uno de los obstáculos para que su madre recobrara también la suya.Pero Emmanuel no es un niño completamente libre. Como se lo merece.Emmanuel sigue encadenado a planes tácticos y estratégicos. A campañas mediáticas. A intereses políticos. A contrapunteos. Y seguramente por su peregrinar miserable tenga la pequeña mentecita presa de recuerdos sombríos y dantescos. A los estremecedores ruidos de la selva y de la guerra que marcaron su nacimiento. A seres extraños que lo acogen, lo rechazan, lo cuidan y hasta lo desprecian. Pero que lo usan.Lo mejor que podría hacerse es que nos olvidáramos de Emmanuel. Que no aspiremos, con desinteresada solidaridad o con calculada morbosidad, a ver la toma del instante del abrazo con la abuela.Que no pretendan mostrarnos la cicatriz del bracito partido ni las huellas de las picaduras de los insectos. Ni sus ojos tristes. Ni que sicólogos dicten cátedra pública y barata sobre cómo debe ser tratado. Para que Emmanuel aprenda a montar en bicicleta y a darle patadas a una pelota sin estar rodeado de escoltas, periodistas, curiosos y chismosos. Para que tenga la oportunidad de ser un niño común y corriente.Olvidarnos de Emmanuel. Que no es olvidarnos de su madre, ni de los demás secuestrados. Tampoco de los desaparecidos. O de los millones de desplazados. Miles y miles de ellos niños o niñas, tan inocentes y desamparados como Emmanuel. Ni de esta guerra cada día más infame que clama angustiosamente por una salida política y no su infernal continuación.La liberación de Emmanuel no puede ser la justificación para aventuras de rescates militares y políticas de tierra arrasada y de exterminio. Ni para venganzas ni para retaliaciones. Hoy lo único justificable son las entregas, el intercambio y la paz.La prueba del ADN no prueba todo. Podrá probar, en este caso, que el niño si era Emmanuel. Podrá probar que la guerrilla cometió una torpeza al no advertir a tiempo que el niño estaba fuera de la selva. Pero no prueba, como quieren hacerlo creer, que Uribe, Santos y José Obdulio no son el régimen de la mentira, el engaño y la trapisonda. Eso es otra cosa.


EL MOVIMIENTO NACIONAL DE VICTIMAS DE CRIMENES DE ESTADO

EL MOVIMIENTO NACIONAL DE VICTIMAS DE CRIMENES DE ESTADO DENUNCIA Y RECHAZA EL ASALTO DE QUE FUE OBJETO LAS OFICINAS DE JUSTCIA Y VIDA, ORGANIZACION MIEMBRO DEL COMITE DE IMPULSO DEL MOVICE.

Hechos como este siguen demostrando en Colombia, las intenciones de callar a todo el que diga la verdad y denuncie las sistemática violaciones de derechos humanos, y muestra a la comunidad internacional, la no garantía de protección a los defensores y defensoras de derechos humanos, además a las victimas a negarle la exigencia a la verdad, la justicia y la reparación integral.
Nos solidarizamos con los compañeros de justicia y vida y los instamos a no desfallecer en la ardua lucha que libran en favor de las victimas.

Queridas amigas y amigos:

Al regresar a trabajar después de las vacaciones de fin de año, nos hemos encontrado con que asaltaron las oficinas durante el receso de fin de año y se han robado computadores, pasaportes, dinero en efectivo etc.
Como recordaran, les habíamos contado que a comienzos de diciembre nos trasladamos a unas nuevas oficinas; la Comisión Ínter franciscana le alquilo a Justicia y Vida oficinas en su sede que esta ubicada en la Cra. 7 No. 32-85 oficina 801.
Lógicamente podíamos estar contentos, porque habíamos pasado de unas condiciones de relativa inseguridad en el lugar donde estábamos anteriormente, a un edificio que cuenta con seguridad las 24 horas del día pero especialmente, porque nos une un largo trecho de trabajo a favor de las victimas junto con la comunidad Franciscana.
Terminamos el año de trabajo el 28 de diciembre, este día nos reunimos con las victimas de los desalojos que las entidades bancarias adelantan por todo el país, en particular en Bogota y que se están organizando para tratar de defenderse de la terrible violación a los derechos fundamentales ejercida por el sector financiero, que se siente poderoso porque tiene el respaldo de jueces, gobernantes y fuerza publica.

Hicimos una fiestica y nos fuimos entonces a disfrutar de un merecido descanso, porque el año 2007 fue un año intenso y duro; cargado de los desafíos que significo ver el avance de la impunidad a pasos agigantados en el país. Escuchar, solo para mencionar un ejemplo, el descaro con que los paramilitares y narcotraficantes confesaban las coordenadas de las fosas comunes; aquellas que podían recordar porque son tantas que han perdido la memoria y entonces las presentan como si fueran simplemente un dato que se puede pasar por alto en medio de un cuento.
Y es que agota vivir con la rabia contenida todo el tiempo, porque en la mayoría de los espacios vitales, las victimas y su dolor no son bienvenidas y sus historias que son el ingrediente básico para el esclarecimiento de los hechos; no cuentan porque siguen siendo ciudadanos de segunda o tercera. Su valor es tan escaso para quienes tienen que ejercer la justicia, que su historia ni siquiera es deseada.
Al reiniciar el trabajo del año 2008 el pasado fin de semana, nos encontramos con la sorpresa de que nos asaltaron y hemos comenzado el ritual de lo que se acostumbra en estos casos; tratar de recordar los detalles, buscar lo que falta en cada oficina, llamar a la policía y a los organismos correspondientes, hacer la denuncia, contarle a los compañeros, colegas y amigos.

Como vivimos tiempos de tanta angustia en Colombia, donde se paga tan caro el pensamiento critico y el compromiso por el cambio, para nosotros en Justicia y Vida, esto no es un simple robo como se apresuraron a decir los agentes de la policía que fueron a mirar "la escena del crimen" como ellos dicen; sino que incrementa la incertidumbre en la cual trabajamos, nos deja mas vulnerables para seguir luchando contra los prejuicios y los estereotipos de quienes solo conocen el discurso oficial y lo repiten como verdad única pero van mucho mas allá porque ven como una horrible extravagancia la tarea de luchar contra la impunidad.

No es asombroso que no se robaran otras cosas, ni tampoco se llevaron la esperanza de que la historia que no esta en la historia oficial se podrá rescatar escuchando el susurro de las victimas.

Un abrazo y lamento comenzar el año contando este testimonio, en vez de decirles ¡Feliz Año!

Lilia Solano

domingo, 6 de enero de 2008

Uribe esgrime a Emmanuel como trofeo de guerra


Uribe esgrime a Emmanuel como trofeo de guerra
Lo fundamental es el canje humanitario

*Uribe Vélez dinamitó la “Operación Emmanuel”. La identificación de Emmanuel no es una fatalidad. Lo trascendental es el canje humanitario. FARC deben entregar a Clara Rojas y Consuelo González

*Hernando López

Desde el 26 de diciembre del año pasado, cuando el presidente de la República Bolivariana de Venezuela, Hugo Chávez Frías, anunció lo que llamó en principio “Operación Transparencia”, que luego bautizó como “Operación Emmanuel”, el país y el mundo quedaron en vilo a la espera de la hora cero de la entrega de Clara Rojas, de su hijo Emmanuel y de la ex congresista Consuelo González de Perdomo. Chávez explicó en detalle la operación que contaría con el acompañamiento internacional del ex presidente Kitchner de Argentina y delegados de los gobiernos de Cuba, Francia, Brasil, Ecuador, Bolivia y Suiza. La misión contaría con el respaldo del Comité Internacional de la Cruz Roja (CICR).
Sorprendió la rapidez con que respondió, en pocas horas, el presidente colombiano, Álvaro Uribe Vélez, quien designó al alto Comisionado de Paz, Luis Carlos Restrepo, para colaborar en la misión humanitaria. Aunque Uribe Vélez lo hizo de mala gana y hasta con indiferencia, refugiado en su finca “El Ubérrimo” de Montería (Córdoba) donde tiene tan buenos amigos. Desde allí siguió paso a paso el operativo, sin decir palabra, hasta el 31 de diciembre, antes del año nuevo, en que decidió dinamitar la “Operación Emmanuel”.

El invitado de piedra

A partir del 28 de diciembre del año pasado llegaron a Villavicencio, capital del departamento de Meta, los helicópteros y aviones venezolanos con insignias del CICR dispuestos para la operación. Comenzaron también a llegar los delegados internacionales, encabezados por el ex presidente Kitchner, así como numerosos periodistas, que se instalaron en el aeropuerto Vanguardia de Villavicencio. Entre las personalidades se destacaba el director de cine Oliver Stone de nacionalidad estadounidense. El presidente Uribe Vélez y los altos funcionarios gubernamentales no ocultaban el disgusto por la trascendencia de la misión y de sus participantes. El gobierno de Colombia era el invitado de piedra en su propio territorio.
Luis Carlos Restrepo y César Mauricio Velásquez, instalados en la capital llanera, improvisaban ruedas de prensa, hablaban hasta por los codos y se pavoneaban entre los periodistas. Querían dar la sensación de que estaban al frente de todo, aunque en realidad los que coordinaban la misión eran el presidente Chávez y el ex ministro Rodríguez Chacín en Caracas y el viceministro del interior venezolano en Villavicencio. Del lado del Gobierno, el presidente Uribe se mantenía indiferente desde lejos, mientras Restrepo presionaba para que las FARC dieran las coordenadas y le advertía a los acompañantes internacionales que el Gobierno no podía brindarles seguridad si se desplazaban hasta la selva a recibir a los rehenes. Trascendió entre algunos periodistas por comentarios de los propios delegados de los países amigos, que eran sometidos a seguimientos de los organismos de inteligencia. El gobierno presionaba y creaba un clima de zozobra.

Uribe acaba con todo

El 31 de diciembre, antes de terminar el año 2007, las FARC le dirigieron una carta al presidente Chávez en que le advertían que no podían cumplir “por ahora” con la entrega de las tres personas, porque se adelantaban operativos militares en la zona prevista. Casi al tiempo, el presidente Uribe Vélez, después de conversar vía telefónica con el presidente Bush, llegó de forma sorpresiva a Villavicencio, se reunió durante varias horas con la misión internacional y luego habló ante los medios. Después de sus acostumbradas diatribas contra la guerrilla y de hacer comparecer al general Freddy Padilla de León para que dijera que en la región donde se presumía que sería la entrega no hay “combates” (las FARC hablaron de operativos y no de combates). Y como colofón de esta novela, casi macondiana por el realismo mágico de sus episodios, Uribe Vélez informó que el gobierno tenía la hipótesis, obvio no confirmada, de que Emmanuel no estaba en poder de las FARC sino del Instituto de Bienestar Familiar. Ahí se acabó todo.
Después de la agresiva presentación presidencial, la misión internacional en medio de la confusión y con bastante disgusto se fue del país, cada uno de sus integrantes a sus respectivos países, “hasta tanto no se logre la seguridad para la misión humanitaria”. Marco Aurelio García, asesor del presidente Lula, declararía después, que la única forma de rescatar a los rehenes es a través de una acción secreta y clandestina. Con eso lo dijo todo. Uribe Vélez demostró no tener voluntad para el canje humanitario, porque terminó dinamitando el acto de humanidad para traer a la libertad a tres rehenes como lo dijo el presidente Chávez.

Emmanuel, trofeo de guerra

Tras el anuncio de que se practicarían las pruebas de ADN a los familiares de Clara Rojas para identificar a Emmanuel, la atención se centró en ello, pasando al olvido la liberación de Clara y de Consuelo y con mayor razón el canje humanitario. Practicadas las pruebas, el fiscal Mario Iguarán, bajo presión gubernamental, pues se reunió durante varias horas con los ministros Juan Manuel Santos y Diego Palacios Mejía, antes de divulgar el dictamen de los expertos científicos, le informó al país y al mundo que era “altamente probable” que el niño fuera Emmanuel. Desde el gobierno cantaron victoria, con el eco resonante de los grandes medios de comunicación. Pero la certeza sólo llegó con el comunicado de las FARC, conocido el 4 de enero del nuevo año, donde reconocieron, que “La opinión pública nacional e internacional entiende muy bien que Emmanuel no podía estar en medio de las operaciones bélicas del Plan Patriota, de los bombardeos y los combates, la movilidad permanente y las contingencias de la selva. Por eso este niño, de padre guerrillero, había sido ubicado en Bogotá bajo el cuidado de personas honradas mientras se firmaba el acuerdo humanitario”. Al tiempo, señalaron a Uribe Vélez de tener secuestrado al pequeño.
Con razón el gobierno venezolano llamó a investigar qué pasó con Emmanuel en los últimos ocho días, porque se conoce que la inteligencia militar sabía que el niño no estaba con la guerrilla hace bastantes meses y sólo a la hora del acto humanitario aparecieron con la explosiva hipótesis. El gobierno de Colombia esgrimió a Emmanuel como trofeo de guerra.

No es una fatalidad

La plena identificación y aparición del niño no es una fatalidad. Al contrario, demuestra que ya está libre y que las FARC deben cumplir con la liberación de Clara Rojas y Consuelo González. A juicio de analistas independientes el gobierno está magnificando el “affaire Emmanuel” con ayuda mediática. “Quieren aprovechar el error de cálculo político de las FARC de no advertir en su debida oportunidad que no tenían el niño pero que estaba en un lugar seguro, a favor del presidente Uribe Vélez, para mostrarlo como el vencedor en esta oportunidad”. El objetivo es mostrara Uribe como el que tiene la iniciativa y la buena imagen, a costa de un supuesto desprestigio de la insurgencia.
Uribe se mostró acorralado y aislado durante los días de la “Operación Emmanuel” pero le sonó la flauta tras dinamitarlo y demostrarse la verdad de su hipótesis y ahora tiene la iniciativa. “No será fácil reconstruir el acompañamiento internacional después de lo que pasó”, dicen los analistas. En el Gobierno cada quien agrega un capítulo en esta novela siniestra que convierte a Emmanuel en trofeo de guerra y el episodio en demostración de que lo único viable son los operativos militares de rescate.
Queda pendiente lo fundamental. Así lo ha dicho el presidente Chávez con generosidad y desprendimiento. Hay que concretar la entrega de Clara y de Consuelo, para que el niño Emmanuel se reúna con su familia. A la vez hay que persistir en el intercambio humanitario porque la oferta uribista de más guerra y del rescate militar no es la solución.


sábado, 5 de enero de 2008

Emmanuel vive


Emmanuel vive

Por Athemay Sterling *
Ahora que la misma realidad del conflicto interno colombiano en el marco de la búsqueda de caminos hacia la concreción del Intercambio Humanitario ha ubicado vivo en Bogotá al niño Emmanuel, se impone la necesidad y la obligación tanto para el Estado como para las Farc de iniciar prontamente las conversaciones que conduzcan a la entrega de parte y parte de todas las personas privadas de su libertad como consecuencia del conflicto.
La ubicación de Emmanuel en el estatal ICBF, la valoración genética de los vínculos familiares con su rama materna y el reconocimiento insurgente que sí es él, es mandato humanitario en doble sentido: hacia las Farc que concrete con el Gobierno procedimientos para un primer conversatorio que precise fórmulas de negociación conducentes a acuerdos humanitarios,
también entreguen a las doctoras Clara Rojas y Consuelo viuda de Perdomo; y hacia el Gobierno, que entregue al niño Emmanuel a su Abuela en Caracas y por tener el monopolio Constitucional de la fuerza y la obligación convencional internacional sobre DDHH y DIH, que facilite las condiciones materiales y políticas para la realización del Intercambio Humanitario en Pradera y Florida.
Ahora mismo no es el momento de la recriminación recíproca de las partes; de lo que se trata es concretar fórmulas humanitarias, que son sólo eso: ¡humanitarias!, para que en primer término Emmanuel esté con su madre; que cesen los operativos ofensivos militares de parte y parte para que las inminentes liberadas las doctoras Clara Rojas y Consuelo González sean entregadas como lo habían prometido al Presidente Chávez.
Nosotros el Centro de Derechos Humanos de la Universidad Santiago de Cali y el Comité Permanente por la Defensa de los Derechos Humanos seguimos propugnando por el intercambio humanitario que sigue siendo viable jurídicamente, necesario socialmente, válido humanitariamente, vigente políticamente y además posible en Colombia.
Le decimos a las Farc y al Gobierno que podríamos nosotros al lado del CICR y de la comunidad internacional si así lo aceptan, acompañar, con todas las garantías que se nos ofrezca, este primer proceso para que las dos mujeres retenidas y prometidas para liberarlas por parte de las Farc, estén prontamente al lado de sus familias, y Emmanuel con su Abuela mientras entregan a su madre Clara Rojas.
Colocaríamos todo nuestro acervo jurídico y humanitario, como lo hemos venido haciendo hace años y de manera permanente, al lado de los Acuerdos que conduzcan, entre uno de ellos, al Intercambio Humanitario de todas las personas privadas de su libertad como consecuencia del conflicto social y armado, con la propensión de buscar la disminución de la intensidad del conflicto, mientras se logra la solución política de él.
¡Tienen la palabra el Gobierno y las Farc!
Es inminente como ya lo hemos afirmado que, hasta que se resuelva el actual conflicto, ya sea mediante la solución política de él o la victoria armada total de una de las partes, o se intensifique de tal manera, y que se generalice la privación de la libertad de múltiples personas como consecuencia del conflicto, se concrete a través del Legislativo Colombiano, el trámite de una Ley de Canje permanente,
que surja de la negociación entre el Estado y la Insurgencia, que recoja el sentir que el Intercambio Humanitario no es claudicación para las partes, en este conflicto que además de social también es armado, donde se confrontan militar y políticamente unas Fuerzas Armadas Constitucionales vs otras Fuerzas Armadas Revolucionarias, confrontación ya cercana al medio siglo.
Será luego que las partes en contienda, reconozcan y asuman crítica y autocríticamente lo que les corresponda, pero hoy predomina la defensa y concreción inmediata de Acuerdos Humanitarios, no para humanizar la guerra, pues las guerras son inhumanas en su esencia y proceder, si no para por lo menos disminuir la intensidad del conflicto, que vaya abriendo camino hacia la solución política de él para que haya paz con justicia social.
Emmanuel espera junto a todos los niños y niñas colombianas y sus familias ejercer sus derechos, en el marco de los Tratados Internacionales de DDHH, DIH y Derecho de los Pueblos que prevalecen y además complementan la normatividad interna. No hacerlo es profundizar el conflicto.Bogotá Enero 05 de 2008
* Athemay Sterling :Director Centro de Derechos Humanos Universidad Santiago de Cali, Abogado Defensor de Derechos Humanos, integrante del Equipo periodístico de VOZ, Subdirector CPDH y ANDAS Valle, constituyente de la Comisión de Impulso al Intercambio Humanitario, profesor Universitario, Director de Derecho Preventivo & Derechos Humanos, escritor, historiador y analista político, Ex Consejero Departamental y Asesor de Paz, conferencista nacional e internacional sobre Derecho Internacional de los Derechos Humanos, Derecho Internacional Humanitario y Derecho Penal Internacional, sobreviviente del genocidio político cometido por el Estado contra el Partido Comunista Colombiano y la Unión Patriótica, Consultor de la Sección América de la Federación Sindical Mundial con sede en la Habana Cuba.

viernes, 4 de enero de 2008

Tropas del batallón Calibío del Ejército Nacional asesinaron a campesino del valle del río Cimitarra


Tropas del batallón Calibío del Ejército Nacional asesinaron a campesino del valle del río CimitarraAsociación Campesina del Valle del río Cimitarra / Jueves 3 de enero de 2008 A las cinco de la mañana del 28 de diciembre de 2007, tropas bajo el mando del teniente Páez y adscritas al Batallón Calibío de la 14a. Brigada de la Séptima División del Ejército Nacional se llevaron al señor Parmenio Manuel Hernández Anaya, de 42 años de edad, poblador de la Zona de Reserva Campesina del Valle del río Cimitarra, quien se encontraba en su vivienda ubicada en la vereda La Poza, zona rural del municipio de Cantagallo (Bolívar). La ACVC denunció este hecho dando a Parmenio Manuel por desaparecido. Hoy, 3 de enero de 2008, su familia angustiada de no saber nada de su paradero decidió trasladarse a la ciudad de Barrancabermeja (Santander) para averiguar por él. Pero fue tan grande la sorpresa que se llevó esta familia al saber que el señor Parmenio Manuel llevaba cinco días de ser asesinado por las tropas del Ejército anteriormente mencionadas. Su esposa y sus tres hijos afirman que el señor Parmenio Manuel fue sacado de su finca vestido de civil, pero cuando lo vieron en la morgue tenía prendas militares y además presenta un disparo en la espalda.Exigimos que sean castigados los militares que cometieron este crimen y que se haga justicia con esta muerte. Demandamos que este lamentable hecho que enluta al campesinado del valle del río Cimitarra no quede en la impunidad, como ya ha ocurrido con otros asesinatos que han cometido las tropas del Ejército Nacional en la región del Magdalena Medio. Denunciamos y reprochamos los actos de barbarie que cometen las tropas del Ejército en la Zona de Reserva Campesina del Valle del río Cimitarra, pues han hecho recurrente el asesinato de pobladores campesinos, quienes son presentados como '"guerrilleros dados de baja en combate", los tristemente célebres falsos positivos o ejecuciones extrajudiciales. Una vez más queda demostrado que el Gobierno Nacional no tiene una real voluntad política para cumplir los acuedos pactados con la ACVC el pasado mes de julio de 2007 en el marco del campamento de refugio humanitario en la ciudad de Barrancabermeja. Por tal razón consideramos que mientras se sigan presentando hechos tan lamentables como estos para el campesinado en el valle del río Cimitarra será imposible retomar la agenda establecida con el gobierno de Uribe Vélez.

jueves, 3 de enero de 2008

La "Operación Emmanuel"


La "Operación Emmanuel"
El abuso de los grandes medios de comunicación


Desde antes que el presidente Álvaro Uribe Vélez dinamitara la "Operación Emmanuel" de rescate de Clara Rojas, su hijo Emmanuel y la ex congresista Consuelo González de Perdomo, anunciada por el Secretariado de las FARC, para cumplirle al presidente Hugo Chávez y a la senadora Piedad Córdoba, maltratados por el gobierno colombiano al despojarlos de manera abrupta y descortés de sus calidades de mediador y facilitador, los grandes medios de comunicación se dedicaron a desinformar sobre los objetivos de la operación diseñada por el presidente Chávez con un importante acompañamiento internacional.
Titulares y noticias, en particular en el principal diario del país y en los tele noticieros de las cadena privadas, se dedicaron a inducir a la opinión pública para hacerles creer que la misión iba a fracasar por responsabilidad de las FARC. Nunca consideraron que el desplazamiento en la selva de guerrilleros y rehenes era difícil, por las condiciones del terreno y la presencia de Fuerza Pública, pues el sur del país es el escenario desde hace casi cinco años del Plan Patriota y de la presencia de 20 mil uniformados. No era una situación propicia para la liberación en condiciones de seguridad. Sin embargo, los titulares señalaban de manera tendenciosa que "Las FARC prolongan la entrega" y cosas parecidas. Entre tanto, el presidente Uribe Vélez, taimado, desde su hacienda en Córdoba donde tiene tantos amigos, se mostraba indiferente. Displicente encargó de todo al alto Comisionado de Paz, Luís Carlos Restrepo y al jefe de prensa César Mauricio Velásquez, para que atendieran todo lo necesario en Villavicencio. Ambos con desespero y hasta en actitud ridícula trataban de demostrar protagonismo en una acción en que el Gobierno Nacional nada tenía que hacer. Toda la coordinación estaba en manos del gobierno venezolana, del CICR y la comisión internacional de acompañamiento. El gobierno colombiano era más bien un estorbo. No obstante, la "gran prensa" le abría páginas y micrófonos a Restrepo y Velásquez para que dijeran todo tipo de tonterías y de informaciones sin sentido.
El 31 de diciembre , casi al tiempo que las FARC informaban de la dificultad de llegar a un sitio seguro debido a los operativos militares (no combates como dijo Uribe Vélez con su habilidad mediática y tramposa), el mandatario colombiano se aparición en Villavicencio para dinamitar el proceso. Sacó de la manga, como si se tratara de un as marcado, la hipótesis de Emmanuel que ya conocemos, para exhibirla casi como prueba de que la operación era una farsa. Con razón, casi de manera inmediata, un alto oficial le dijo a los periodistas: "Se van porque se acabo esta fiesta". En minutos Uribe acabó lo que costó trabajo construir en favor de un acto de humanidad y del intercambio humanitario.
Todo cambió en las prioridades. El acto de humanidad pasó a un segundo plano y ahora el país está en vilo por conocer los resultados del ADN. Lo importante no es el rescate sino si el niño es Emmanuel, lo cual la "gran prensa" lo da por descartado porque así lo dijo el mesías de la Casa de Nariño.
Falta de seriedad de un Gobierno que aborta un acto de humanidad a través de una hipótesis, que por ser tal no está comprobada aunque la presenta como casi una verdad absoluta. Inclusive, más allá de si la hipótesis se comprobara en estos días, lo que está claro es que el interés del gobierno de Uribe era acabar de un tajo con la "Operación Emmanuel". Dinamitar el proceso coordinado por el presidente Chávez en favor del intercambio humanitario. Los grandes medios le ayudaron en la actitud mezquina, autoritaria e intolerante.Pero después el papel de los grandes medios ha sido degradante. Tratando de orquestar la verdad que pretenden, la que difunde a priori la casa de Nariño. Al suscrito Caracol Televisión le preguntó el miércoles dos de enero cuál era la opinión en tres escenarios: Si se comprueba la hipótesis, si no se comprueba y cual sería el Plan B para la Operación Emmanuel. Respondí a los tres escenarios con precisión, sin esguinces, incluyendo la posibilidad de que la hipótesis sea cierta, pero el noticiero editó la nota de mala fe para presentar solo la respuesta del primer
Carlos A. Lozano Guillén

miércoles, 2 de enero de 2008

Periodista que descubrió a Emmanuel desconfía de teoría de Uribe


Periodista que descubrió a Emmanuel desconfía de teoría de Uribe por YVKE Mundial Tuesday, Jan. 01, 2008 at 10:11 PM
El periodista colombiano Jorge Enrique Botero, autor del libro "Últimas noticias de la guerra" en el cual se dio a conocer al mundo la existencia de Emmanuel, informó que "no le cuadran las piezas del rompecabezas" de la hipótesis lanzada ayer por el presidente de Colombia, Álvaro Uribe Vélez. Emmanuel es el hijo de Clara Rojas, nacido durante su secuestro por las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia-Ejército Popular (Farc-EP). El niño es producto de la relación entre Clara y un guerrillero de ese cuerpo irregular colombiano. Según una teoría esgrimida ayer por Álvaro Uribe Vélez, las FARC-EP no han finalizado la entrega de tres retenidos (prometida el pasado 18 de diciembre) porque no tienen en poder al niño Emmanuel. Uribe afirma que las FARC-EP habrían entregado al niño al Instituto Colombiano de Bienestar Familiar en San José del Guaviare, capital del departamento selvático del Guaviare, el pasado 16 de junio de 2005, y ese niño (que hoy tiene el nombre de Juan David Gómez Tapiero) sería Emmanuel, el hijo de Clara Rojas. En estos momentos estaría en Bogotá. Este 1 de enero, cinco expertos en genética (dos del Institututo de Bienestar Familiar de Colombia, dos de Medicina Legal y uno de la Fiscalía colombiana) están viajando de Colombia a Venezuela para hacer pruebas de ADN a familiares de Clara Rojas y poder determinar si el niño que está en Bogotá es, realmente, el hijo de la secuestrada. "No me cuadran las piezas" "A mí realmente las piezas del rompecabezas, de la hipótesis que lanzó el gobierno no me cuadran", dijo Botero entrevistado para Venezolana de Televisión este martes al mediodía. "Debemos recordar los recientes testimonios de oficiales del Ejército que están en poder en las Farc. Decían que habían estado con el niño en innumerables ocasiones, que se habia convertido en una especie de hijo de todos por alla", dijo el periodista. "En un video que pasó el canal Telesur hace 4 meses, se relata que en las marchas que realizan por la selva se turnaban al niño y se lo pasaban de hombro en hombro". Botero informó que ha mantenido contactos con algunos dirigentes de las Farc-EP, entre ellos con Raúl Reyes. "En ningun momento se tocó o se habló de la posibilidad de que niño no estuviere en manos de las Farc", dijo el periodista. Noticia emitida en un momento muy extraño Para Botero, la noticia ha aparecido en un momento muy extraño, que buscaba "contaminar y enrareder aire que ya se respiraba" en torno a la entrega de retenidos. Afirma que hay mucho "estupor" en Colombia. "Muchos dirigentes políticos y analistas consideran que haber lanzado una hipótesis de esta manera es un acto de irresponsabilidad". Para Botero, el gobienro colomnbiano debió contactar a los familiares de Clara Rojas para solicitarles realizar una prueba de ADN y, a partir de ello, decidir anunciar los hechos o no. "Una especulación en un momento como este, y hecha de la forma en que se hizo, con Presidente de la República (de Colombia), el ministro de Defensa de un lado, el Comisionado para la Paz detrás de él... me parece un acto de irresponsabilidad para golpear el proceso de liberación", dijo el periodista colombiano. "Me parece que aquí hay cosas muy truculentas y turbias."