Por Ingrid Storgen
Aún consternada, sin ánimo de demonización ni beatificación, creo que la izquierda latinoamericana quedó en medio de un debate que de no resolverse a tiempo, mucho daño podría causar en este continente tan dañado.
Aún consternada, sin ánimo de demonización ni beatificación, creo que la izquierda latinoamericana quedó en medio de un debate que de no resolverse a tiempo, mucho daño podría causar en este continente tan dañado.
