viernes, 19 de diciembre de 2008

ECLARACIÒN DE LA TENDENCIA SOCIALISTA “POLO AL SUR” DEL PDA SOBRE LA ELECCIÒN DEL NUEVO PROCURADOR GENERAL DE LA NACIÒN



El Comité Ejecutivo Nacional del PDA, ha declarado públicamente su desacuerdo y lamenta “la actitud adoptada por siete senadores de la bancada del Polo en el Senado de la Republica de respaldar la elección del nuevo Procurador General de la Nación Dr. Alejandro Ordóñez”. Explica que “Las razones de nuestra posición tienen que ver con la naturaleza política fundamentalista y extremista del nuevo Procurador elegido”. Al mismo tiempo, para despejar dudas de carácter político, aclara que “El Comité Ejecutivo Nacional - C.E.N. - del Polo Democrático Alternativo es la única instancia permanente de dirección política del Partido a lo cual no puede renunciar por mandato estatutario”.

Con esta declaración nuestro Comité Ejecutivo interpreta la posición política de la inmensa mayoría de las bases del partido, de sus simpatizantes y de la opinión expresada por columnistas, académicos, ONGs, organizaciones sociales, defensores de los derechos humanos y en general el pensamiento crítico y democrático que ha expresado de manera enfática su rechazo a la elección del nuevo Procurador; así como, su asombro por la actitud de los siete senadores del POLO, que se supone son los voceros de la Izquierda Democrática y de un proyecto alternativo al del Presidente de la República.

De igual manera avala la posición de los Senadores Gloria Inés Ramírez, Jorge Robledo y Luís Carlos Avellaneda, quienes por considerar lesionados en materia grave la Constitución Nacional y en defensa de los principios democráticos, pluralistas y éticos que orientan la actividad del PDA, recurrieron a la Objeción de conciencia para no comprometerse con la elección del alto funcionario.

En el debate público se han dejado fehacientes demostraciones del fundamentalismo religioso de parte del nuevo Procurador, que ponen en entredicho su imparcialidad, objetividad y transparencia, tanto para tomar decisiones sobre la protección de los Derechos Humanos, los derechos de las mujeres, de las parejas homosexuales, de las comunidades indígenas y negras y de la ciudadanía en general, como para ejercer el Ministerio público a la hora de velar por la correcta aplicación de la Constitución y la Ley.

Contrario a lo que los siete senadores adujeron para apoyar al Dr. Ordóñez, el POLO considera que el extremismo religioso del nuevo procurador debió servir de argumento para votar en su contra, precisamente para defender la libertad de cultos y el pluralismo político y cultural consagrado en la Constitución Nacional. No se combate el extremismo al elegir un extremista de ultraderecha en la máxima magistratura del Ministerio Público.

No cabe duda que los siete senadores que votaron por Ordóñez han lesionado gravemente nuestro Ideario de Unidad y los principios ideológicos, éticos y democráticos que orientan el POLO. No se trata entonces de una posición intolerante ni de persecución por razones de creencias religiosas, sino de una posición por la defensa de la libertad religiosa y de las demás libertades ciudadanas.

Carece de fundamento alegar que para lavar culpas de pasados extremismos cometidos por “algunos” senadores del PDA se apoyó la elección del Dr. Ordóñez, en cambio si es notoria la intención de los firmantes de la constancia dejada en el Senado, cuando hacen referencia al episodio de la revista SOHO, de demeritar al Presidente del POLO.

Nada más intolerante que elegir como Procurador a un personaje declaradamente uribista. Con su elección se ha colocado la pieza que faltaba para consolidar el presidencialismo autoritario que caracteriza el régimen del señor presidente Uribe. Un Procurador de bolsillo, un Congreso de bolsillo, la Fiscalía actuando a discreción de sus designios, el mando unificado de la fuerza pública actuando a favor de sus intereses y de su cercano círculo de mafiosos y oligarcas, obsecuentes agentes de la llamada seguridad democrática y la criminalización de la protesta social, el Consejo de Estado y el Consejo Superior de la Judicatura decidiendo como el Presidente ordena. De ese tamaño es el regalo navideño otorgado por el Congreso, con la anuencia de siete congresistas del POLO, al señor presidente, que ve legitimado su proyecto político de intolerancia.

Justamente cuando se vislumbra la fase final del modelo de la seguridad democrática y la confianza inversionista, proyecto político de la oligarquía colombiana liderado por el Presidente de la República, sacudido por la resistencia civil de los indígenas y su propuesta de la MINGA de los pueblos, la altiva y digna lucha de los corteros de la caña y la movilización de los trabajadores del Estado, destapado ante la opinión internacional por los falsos positivos, enfrentado a la movilización de cientos de miles de hombres y mujeres damnificados por la caída abrupta de la burbuja de las pirámides y desilusionados por un gobierno que fue complaciente con esas prácticas del enriquecimiento ilegal, nuestros compañeros senadores le tienden la mano para evitar su decadencia.

El paramilitarismo, los falsos positivos verdaderos crímenes de lesa humanidad, las desapariciones forzadas cometidos por sectores de la fuerza pública, el desplazamiento forzado, la crisis humanitaria, el asesinato de dirigentes políticos, sociales, sindicales, indígenas y del POLO, son producto del fanatismo y la intolerancia del régimen de la seguridad democrática, estimulados por el propio presidente de la República y el círculo delincuencial que lo rodea. Se ha oscurecido el horizonte de la justicia y estos crímenes seguirán en la impunidad. La posición del Comité Ejecutivo se debe precisamente al compromiso del POLO con la lucha por la verdad, la justicia y la reparación a las víctimas. No encaja el argumento de la tolerancia como justificación política del apoyo al elegido procurador con la participación de la mayoría de la bancada del POLO en el Senado.

Algunos de los firmantes de la declaración encontraron la ocasión propicia para justificar su giro a la derecha en procura de apoyo a sus aspiraciones políticas personalistas y sus propuestas del llamado “Acuerdo Nacional con los diferentes”, incluidos los uribistas. No es cierto que el camino de la paz se construya fortaleciendo el proyecto guerrerista del señor presidente, precisamente uno de los actores armados del conflicto. Esas posiciones y la de una consulta multipartidista para enfrentar la segunda reelección del presidente Uribe, no lograron imponer la mayoría en las pasadas elecciones internas para elegir los delegados al segundo congreso de nuestro partido.

Es irrebatible que la decisión de nuestros siete parlamentarios ha lesionado en materia grave al POLO Democrático Alternativo; precisamente en momentos en que la coyuntura demanda una organización política y unos liderazgos colectivos que, en sintonía con los vientos de cambio y transformación democrática que soplan en América Latina, en Colombia y en el mundo, se articulen a la lucha social y hagan de los escenarios de la democracia representativa, tribunas de denuncia y de convocatoria a la movilización política, la mayoría de la bancada del Senado de la República ha dado la orientación contraria y en actitud pragmática, con visión cortoplacista, envía unas señales de confusión legitimando la propuesta del régimen, con la elección de un candidato que se ha caracterizado en su actividad política y jurídica por posiciones abiertamente reaccionarias.

Llamamos a las instancias de Dirección, la militancia, a los afiliados y afiliadas a no permitir que el debate en el Congreso se desvíe por las sendas de la confusión, la división y el sectarismo, a estar alerta frente a posibles actuaciones del nuevo Procurador en detrimento de de los derechos humanos y de las libertades políticas y ciudadanas y a liderar las denuncias y la movilización social y política cuando sea menester.


Bogotá, Diciembre 18 de 2008


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