lunes, 4 de febrero de 2008

Existe ambiente favorable en Colombia para el canje


Existe ambiente favorable en Colombia para el canje
Por:Hernán Durango
Bogotá. La inminente liberación de los tres ex -congresistas colombianos Gloria Polanco, Luís Eladio Pérez y Orlando Beltrán, por parte de la FARC, demuestra que existe un ambiente propicio para el intercambio humanitario, aseguró Carlos Lozano Guillén, Dirigente del Polo Democrático Alternativo y director del periódico VOZ.

Indicó Lozano que la liberación unilateral anunciada por la guerrilla es el resultado de las gestiones del presidente de la República Bolivariana de Venezuela, Hugo Chávez Frías y la senadora colombiana Piedad Córdoba, quienes no han descansado en sus esfuerzos para lograr el intercambio humanitario pese a la histeria antivenezolana y las provocaciones promovidas en Colombia por los grandes medios de comunicación y el gobierno nacional.



Por lo tanto, el camino es el del despaje de los municipios de Pradera y Florida en el Departamento del Valle del Cauca y la negociación entre el gobierno de Álvaro Uribe Vélez y la guerrilla de las FARC, con el acompañamiento internacional de Venezuela, Cuba, Brasil, Francia y Suiza, cuyos gobiernos han mostrado mucho interés en colaborar con este acto humanitario, sostuvo Lozano, quien a su vez ejerce como integrante del Comité Ejecutivo Central del Partido Comunista Colombiano PCC.



El gobierno colombiano no puede seguir atravesado en el camino del canje humanitario con sus llamados “inamovibles” declaró.



Con relación a la marcha del 4 de febrero desarrollada en Bogotá y varias ciudades del mundo Carlos Lozano comentó que esa actividad se realiza en el marco del ambiente guerrerista y contra Venezuela que promueven grandes medios de información como una muestra de intolerancia y de polarización que no ayudan en nada al clima de paz y de reconciliación nacional.



En contraste, los familiares de los retenidos por las FARC, el PDA, la CUT y otras organizaciones sociales prefirieron adelantar concentraciones y manifestaciones propias, condenado e secuestro, la desaparición forzada, el terrorismo de estado y convocando a la paz y el intercambio humanitario. Lozano finalizó afirmando que “lo que está claro, a la luz de esta experiencia es que la izquierda colombiana y los sectores populares deben tener su agenda propia y no ser simplemente reactivos a las desesperadas iniciativas de la ultraderecha”.