domingo, 17 de febrero de 2008

‘Uribe dice que no, pero sí’


La Nación, Neiva
sábado, 16 de febrero de 2008
En entrevista con este medio, el director del semanario Voz advierte que no tiene duda de que el presidente Álvaro Uribe le jalará a la segunda reelección, pero no la tiene fácil.
Con la disertación del director del semanario de izquierda Voz, Carlos Lozano Guillén, la Universidad Surcolombiana comenzó su ciclo de tertulias de 2008 denominado Cátedra de la Lucidez.
Durante su intervención en el evento, el periodista hizo un breve recorrido por la historia política colombiana del siglo XX y se extendió un poco más en las coyunturas de la realidad política actual.Sin embargo, antes de su participación, Lozano Guillén concedió una entrevista a LA NACION. A continuación, algunos de los apartes más interesantes de la misma.


¿Cómo examina el proceso de acuerdo humanitario?


La posibilidad del acuerdo humanitario en este momento es difícil. Todo lo que hemos tenido son los gestos unilaterales de las Farc gracias a las gestiones del presidente Chávez y de la senadora Piedad. Primero con lo que significó la libertad de Clara Rojas y de Consuelo González y posteriormente lo que está anunciado, que son las liberaciones de los otros tres congresistas: Luis Eladio Pérez, Gloria Polanco y Orlando Beltrán… pero todavía no queda despejado el camino para que se pueda resolver el problema de conjunto, esto no se resuelve por pequeñas dosis. Aquí lo que hay que resolver es el problema de todos. Aquí lo que hay es una tragedia general que hay que resolver y es la que yo todavía no veo clara. Creo que es ese papel que tienen los países amigos que se van a fortalecer con Cuba, con Brasil, con Argentina por parte de América Latina y por supuesto que con la ayuda venezolana, del presidente Chávez, así haya que trabajar con mucha fuerza; porque es lo que no está claro. Yo lo que veo es que hay operativos militares en varias regiones del país, sobre todo en el sur, muy fuertes, y eso pone en riesgo la vida de los secuestrados.


¿Usted cree que se puede dilatar un poco la liberación anunciada?

No, yo creo que son días. Aspiro, por lo conversado con la senadora Piedad Córdoba, que en el curso de la próxima semana se pueda hacer. Sé que el presidente Chávez lo está haciendo con mucha discreción y por eso muy poco se sabe, pero por lo que yo conozco creo que va a ser en pocos días, no se va a demorar ni creo que se vaya a frustrar definitivamente.


¿Usted cree que habrá más liberaciones?

Eso no hay que descartarlo. Me preocupa que con estas tres liberaciones se cumple el compromiso de la guerrilla con el presidente Chávez y la senadora Piedad Córdoba desde cuando ellos estaban haciendo su gestión de mediación. El problema es que quedamos con una sombra de duda muy fuerte porque no hay en la perspectiva el acuerdo humanitario, no están dadas las condiciones.La ventaja es que el presidente Chávez y la senadora Piedad han dicho que no se van a cansar de hacer esfuerzos y van a seguir reclamando gestos unilaterales. Ya Piedad habló de la posibilidad de que le entreguen a Íngrid Betancourt al presidente Chávez. Creo que ellos van a seguir trabajando en dirección a esos gestos unilaterales y mientras se despeja el camino para el acuerdo humanitario en general, es válido esperar que las Farc hagan este tipo de gestos unilaterales.


¿Cómo analiza las objeciones de Reyes frente a la mediación de la Iglesia y de España?

Eso era previsible. Me parece desde luego que no es positivo. Ojalá esa situación no se hubiera dado porque en la Iglesia y más particularmente la Conferencia Episcopal, monseñor Luis Augusto Castro y el padre Darío Echeverry pueden jugar un papel importante y lo han jugado, ambos son de alguna manera apóstoles de la paz, del intercambio humanitario, pero por el otro lado está la labor del cardenal Pedro Rubiano que va en contravía de esto, y al fin y al cabo monseñor Rubiano es el jefe de la Iglesia. Entonces no puede monseñor Castro estar vendiendo una posibilidad hacia la paz mientras monseñor Castro incendia esos caminos de la paz con su verbo.Lo de España quizás no tiene el mismo significado de lo de la Iglesia, porque España ha hecho parte del grupo de países amigos, pero ha sido más formal; en la práctica no ha tenido un protagonismo con su propia iniciativa de estar trabajando.Incluso en el último viaje del presidente Uribe a Europa, el presidente Rodríguez Zapatero le dijo que todo lo que él haga está bien. Después vinieron estos cercos, esos operativos militares, y así no puede funcionar un mediador.


¿Usted cree que Uribe le va a jalar al tercer mandato?

Me temo que sí. Hasta ahora no ha dicho nada pero sI nos atenemos a como fue su conducta anterior, era la misma. Decía que no, pero sí, como Cantinflas. Yo creo que él le está haciendo el juego a eso. Está es como midiendo el aceite, cuál es la opinión nacional y, por cierto, no le va bien porque hay mucha contradicción incluso en sus filas. El Partido Conservador, que ha sido fiel, se ha retirado un poco de eso; y el Partido de la U, de donde sale la propuesta, no hay gente muy confiada porque está en la fila, entre ellos el Ministro de Defensa.Otros partidos como Cambio Radical tienen sus propias aspiraciones y tampoco se les ve entusiasmados; el Partido Liberal y el Polo en definitiva han dicho que no van; entonces, no tiene asegurada la reelección. Pero lo más grave de esto es que se haya aprovechado de la marcha del 4 de febrero, que generó, más allá de las consignas, un sentimiento general de rechazo al secuestro… que se hubiera aprovechado una marcha de esta naturaleza para tomarla como un plebiscito de adhesión al Presidente en función de una reelección. Eso, creo yo, no es decente, no es correcto, y es el gran error del Partido de la U.


¿La hecatombe es Chávez?


Ha sido utilizado como un pretexto, y todo eso lo han magnificado los grandes medios de comunicación, que están en una campaña sistemática contra Chávez, contra Venezuela, y levantando mucho ese sentimiento chauvinista y patriotero que se puede derivar de una supuesta agresión del vecino país. Eso puede ser un pretexto, pero está pasando, y creo que incluso hay gente en el país y en el exterior que está buscando la manera de resolver estas contradicciones, como debe ser entre dos países hermanos… Y creo que va a ser difícil que por ahí venga la hecatombe. La hecatombe seguramente va a llegar en la medida en que una fuerza de izquierda tan importante como el Polo Democrático Alternativo tenga una vocación de gobierno y de ganar las elecciones superando las diferencias. Ahí sí puede ser la hecatombe para el presidente Uribe de ver un Polo fortalecido, fuerte, como lo queremos los que estamos en la izquierda. Ahí sí Uribe va a decidir seguramente la reelección, pero de aquí a allá es muy probable que ese toro bravo del Polo ya no lo pueda detener nadie, ni siquiera la segunda reelección.


¿Tiene futuro el TLC?

No, yo creo que no. Está muy golpeado. Ayer (jueves) justamente estuvimos en reunión con una delegación de sindicalistas norteamericanos y británicos que han dicho que esto no va porque, al contrario de lo que les dijo el presidente Uribe de que aquí era el paraíso terrenal, ellos en su contacto con la sociedad civil se dieron cuenta de que no hay tal paraíso, de que aquí hay muchos problemas y se fueron realmente conmocionados de la situación de los derechos humanos, de la situación social del país, que dista mucho de esas cifras gubernamentales.


¿El Congreso sigue siendo ilegítimo con tanto parapolítico vinculado al proceso?

No sólo el Congreso, el régimen colombiano, que está claro que está ligado a los poderes ilegales del narcotráfico y del paramilitarismo, y un régimen así no tiene ninguna autoridad. Mire lo que acaba de pasar: descubren en las celdas a Báez, a Mancuso y a Jorge 40 un poco de plata, una granada, armas, y el Presidente viene a decirnos que si se descubre quién es lo va a extraditar. Pero es que ya saben porque estaban en las celdas de ellos; sin embargo, entonces ahora dicen que no saben todavía, es decir, hay un régimen, un gobierno de connivencia con el paramilitarismo. Lo que pasa es que el Gobierno ha utilizado el problema de la guerrilla para tapar todo esto.Por ahí hay un estudio de José Fernando Isaza, que es un burgués, no es ningún revolucionario izquierdista, es un progresista, llamémoslo así. Fue rector de la Universidad Jorge Tadeo Lozano y fue gerente de la Mazda. Él dice que si las Farc no existieran, Uribe las hubiera creado para poder justificar todo lo que está haciendo. Las necesitaba.


¿El paramilitarismo está desmontado?


Vivito y coleando. Las Águilas Negras no son grupos emergentes, como dice el Gobierno. Son brazos de este paramilitarismo que sigue dirigido desde Itagüí, porque Báez y ellos están en Itagüí, de un lado esquivando la extradición y del otro tratando de resolver su problema con tres o cuatro años de cárcel de conformidad con la ley de justicia y paz y con eso resolver su deuda con la sociedad colombiana, pero desde allá siguen dirigiendo.