viernes, 8 de febrero de 2008

Nueve años de Chávez

Por: Carlos Lozano
En Colombia los grandes medios de comunicación, orquestados por el Gobierno Nacional, los empresarios y el gobierno de los Estados Unidos, desataron una campaña sin precedentes contra el presidente Hugo Chávez y la República Bolivariana de Venezuela. Todo tipo de infundios y calumnias se lanzaron al calor del circo uribista del 4 de febrero pasado. Es difícil determinar qué medio se llevó el record en las calumnias y ataques, pero el lunes de la marcha en Caracol radio decían que todos los colombianos odian a Chávez a excepción de Piedad Córdoba. Y después hablan de tolerancia y se preguntan por qué los matones del uribismo quieren agredir a la senadora liberal.
En contraste al odio que destilan los grandes medios, el comunicado del gobierno del hermano país, al celebrar el anuncio del Secretariado de las FARC sobre la liberación de los tres ex congresistas, dice lo siguiente: “El Gobierno de la República Bolivariana de Venezuela envía un caluroso saludo de hermandad y fraternidad a todo el pueblo colombiano, y reitera que por encima de la feroz campaña desplegada por los poderes mediáticos y económicos que se lucran con la muerte, la mano del pueblo de Venezuela sigue tendida para acompañarlo en cualquier circunstancia hacia el camino de la paz y de la unión”. Es la diferencia entre los indecentes de aquí y los decentes de allá.
Pero lo más importante es que la semana pasada el gobierno bolivariano cumplió nueve años en cabeza del presidente Hugo Chávez con evidentes avances económicos y sociales. Los resultados están a la vista y es lo que ocultan los medios de la oligarquía colombiana y del Grupo Prisa español. Mientras en Colombia el Procurador General de la Nación está denunciando que cada año mueren en Colombia veinte mil niños, porque consumen agua no potable, en la República Bolivariana de Venezuela el 92 por ciento de la población tiene acceso al líquido vital.
En Colombia se habla de un crecimiento de la economía de 5.3 por ciento pero la distribución no beneficia a los más pobres. En el vecino país, con crecimiento económico de dos dígitos, gracias en buena medida a los ingresos del petróleo, la miseria es del 9.4 por ciento, 11 puntos menos que en 1998. Es crecimiento con equidad. En Colombia la pobreza absoluta es superior al 20 por ciento y está en ascenso.
En la educación escolar la tasa de participación es del 60.6, veinte puntos más desde el comienzo de la revolución bolivariana. La mortalidad infantil es del 13.9 por ciento, la cual disminuyó gracias a la implementación de planes integrales de salud y de vacunación. Según la publicidad de la “gran prensa”, Venezuela está amenazada de una explosión social, pero las cifras revelan todo lo contrario. Son los deseos infundados de la oligarquía colombiana y de sus amos yanquis.
carloslozanogui@etb.net.co